Historia

Como mencionamos con anterioridad, es precisamente este callejón el que marca ese límite, su nombre nos lleva a pensar en la identidad de los zacatecanos con los habitantes de la ciudad de México, debido a los lazos de parentesco tan estrechos que existían entre las más destacadas familias de ambas ciudades, además, no es dedudarse que alguno de los muchos funcionarios o comerciantes que se establecieron en nuestra ciudad provenientes de la de México, quisieran mitigar.su nostalgia contando con algo que les recordara constantemente su lugar de origen, bautizaron a este callejón con el legendario nombre del Indio Triste de la capital de Nueva España.

En torno al callejón zacatecano se forjó una leyenda que además de ser un simple remedo de la de México, carece de sustento tradicional o documental y tergiversa por completo la historia de nuestra ciudad, queriendo hacerla iguala las demás, siendo tan frecuente. Lástima y grande, es que aquellos a quienes llamamos mercaderes de la ignorancia, no alcancen a comprender que nuestra historia es tan rica y valiosa, que no hay necesidad de acudir a la mentira o a la deformación con el pretexto de engrandecerla. Este callejón, como los de esta acera,terminaba en la margen del arroyo principa!, que lo separaba de los habitantes de la otra margen, por lo que las autoridades: de principios de siglo decidieron salvar este obstáculo medíanle la construcción de un puente que comunicara ambos márgenes v que naturalmente se 11 amó puente del Indio Triste, el cual se inauguró el 5 de mayo de 1906.

En el extremo norte de este callejón existió durante muchos años una panadería, famosa por su producto en toda la parte norte de la ciudad; su propietario fue don Ramón Rosales, persona muy conocida y estimada en los círculos mineros y deportivos por ser aficionado dehueso colorado al béisbol, quien como un reclamo a su negocio, que llevaba el nombre de Panadería del Indio Triste, mandó colocar en la azotea, una imagen de cantera que representa un indígena en actitud de abandono y tristeza.